Qué difícil empezar. Los principios siempre resultan complicados y más cuando hay tanta mierda que limpiar.
Antes que nada, comentar que mi nombre no importa, así como mi edad, origen o ideología. Soy un chico normal cuyo principal problema es tener amigos y decir la verdad. Por ello he sido catalogado de tocapelotas y “el malo” en repetidas ocasiones no sólo en el ámbito de la amistad, sino en el familiar y el trabajo.
El objetivo de este blog no es el de recibir visitas, no, para ello ya dispongo de otra página diferente con decenas de comentarios. Aquí el pretexto reside únicamente en desahogarme y comentar aquella mierda a la que, por muchas capas que le eches, su olor putrefacto al final vuelve a salir a flote.


