Posteado por: Turambar | Abril 3, 2008

Necesito un respiro.

Estos del trabajo se están pasando ya veinte pueblos de listos. Vaya por delante que trabajo en uno de los dos diarios principales de mi comunidad, tres días a la semana y desde casa, por los que me dan 400 euros al mes. Estoy estudiando periodismo y suponiendo que hay muchos desgraciaos desafortunados que, aun habiendo terminado la carrera, no encuentran trabajo, parecería que tendría que dar gracias y estar contento, ¿no? Pues nada más lejos de la realidad.

Empecé entrando recomendado por la mujer a la que sustituyo, la cual cogió baja por maternidad, a finales de agosto. Para empezar, decir que en septiembre tiene lugar la Semana Grande de mi ciudad, por lo que me pidieron trabajar todos los días y que todas las jornadas que trabajara de más me las pagarían como horas extra. ¡Ya! No sólo no lo hicieron sino que por hijos de puta cuestiones burocráticas no me dieron de alta hasta el día 4 de septiembre y todo lo que trabajé en agosto lo hice por amor al arte.

Para continuar, puedo quejarme diciendo que no me proporcionaron ni una triste grabadora o material para trabajar (mi cámara sí, pero porque no hubo más remedio al no tener yo ninguna digna de un periódico y romperse la de la mujer que sustituyo); tampoco me pagan nunca el transporte de todos los kilómetros que hago con el coche al día buscando noticias o yendo a ruedas de prensa; y, además, ya he comentado que en la región hay dos periódicos autóctonos, pues uno de ellos consta de tres periodistas para mi ciudad más un cámara (se multiplican como si de moho se tratase) y otro de ellos (el mío) me deja a mi solo para comerme todos los marrones e ir con la lengua fuera de un sitio a otro.

Ahora habrá quien tenga el valor de decir “joder, si sólo trabajas tres días a la semana”. Muy bien, pero es que en esta jodida “ciudad” no sales a la calle y te dan las noticas en los morros, sino que hay días que las pasas putas para llenar una página y yo no sé qué días saldrán cosas y qué días no, por lo que, por ejemplo, si yo curro martes, jueves y viernes, el lunes y el miércoles estoy pendiente como un cabrón por si hay algo destacable e importante sobre lo que escribir y así de paso terminar antes. De esta forma, como tengo el trabajo donde vivo con mis padres, pero no así donde estudio, prácticamente no he podido pisar la facultad en todo el año. A parte el subdirector me llamaba a diario incluso después de haber cumplido lo pactado en mi contrato por si sonaba la flauta y enviaba más.

Así fue finalizando 2007 y mi primer contrato. Pero, ay, sin dar palo al agua se está que te cagas así que la tía a la que le hago la sustitución se ha cogido baja indefinida por excedencia y  como que al estar solo no les pude dejar colgados a mis jefes (soy así de bueno). Empezó este año y de casualidad Mi Padre se pasó por el INEM y descubrió ¡que no estaba dado de alta en la seguridad social! La directora del periódico decía que sí, pero los de la SS aseguraban que no. Los vagos funcionarios de la oficina de mi ciudad no me hacían ni caso y estuve semanas de teléfono en teléfono. Desde la redacción me insistían en que me enviaban todos los días a mi correo el justificante, pero nunca me llegaba; al final me proporcionaron un número de referencia que supuestamente activaría mi contrato llamando a la SS. La operadora de éstos me decía que a ella ese número “no le decía nada”… Bueno, un cachondeo y más de un mes hasta que se me solucionó.

Ahora, se han aficionado a un pasatiempo que ya antes me hacían pero con menos frecuencia(esta semana dos veces). El Alcalde tiene una chica contratada para Gabinete de Prensa en el Ayuntamiento, la cual manda todas las notas de prensa a todos los medios. Cuando hay muchas noticias guardo las más lejanas en el tiempo para los días que vengan más flojos, y escribo mucho de las noticias actuales. Pues bien, me recortan texto que he mandado echando por tierra horas de trabajo que no me van a pagar y haciéndome perder el tiempo, para dar entrada a algunas de esas noticias para las que falta mucho que ocurran: me pisan las noticias con las notas de prensa de la periodista del Gabinete y me obligan a buscarme yo la vida de nuevo para esos futuros días.

Eso por no hablar del despiste que llevan. Algunas veces se les ha olvidado mirar el correo para ver qué les había enviado y no me publican, o cuando me ha llamado un miembro de la redacción en lugar de la directora le he dejado el aviso de que mandaba página a él para que lo apuntara en la previsión y se les olvida incluirlo de nuevo, hala así de simple; un día trabajado que no me sirve para nada por su maldita incompetencia. También tengo que estar pendiente de ellos en cuestiones de acreditación, etc, vamos, que son lo mejor de cada casa.

Podría estar una semana comentando sus meteduras de pata, pero según las recuerdo me pongo que echo espuma por la boca. Todo se ha ido acumulando y, encima, no he tenido días libres desde que comencé a finales de agosto. Cada vez estoy más saturado, bloqueado y agobiado. Tardo mucho en escribir acentuado por los líos en casa y mi comedura de cabeza por el tema de ÉL, asuntos que ya explicaré.

No aguantaré mucho más, pero voy a respirar hondo y buscar fuerzas hasta julio para que me den la paga extra, porque de eso sí que hay, y es lo único bueno que veo junto a la experiencia que estoy cogiendo para irme a tomar por culo de aquí el día de mañana, y que de vez en cuando me junto con personajillos famosos, véase José Bono, Jesús Caldera, Manuel Pizarro, José María Odriozola o cantantes. Ah, también me dieron cesta de navidad, ja ja… manda huevos.


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